Fuente: Agriculturers.

Buenos días ciudadanas

Hoy en día nuestra agricultura se basa en usar insecticidas y pesticidas al por mayor para eliminar “malas hierbas” y posibles plagas que puedan afectar al campo, se fomentan los monocultivos que suprimen la diversidad ecológica del campo creyendo que es la mejor forma de obtener una producción aceptable.

¿Pero se tienen en cuenta la destrucción de biodiversidad que podría proteger de forma natural nuestros cultivos? ¿Se tienen en cuenta posibles acuíferos o pozos que haya bajo nuestras tierras que pueden verse contaminadas por estos productos químicos que aplicamos?

Hoy en sumidero vamos a ver una opción que no es novedosa, se aplicaba en la antigüedad y hoy en día puede ser aplicada aunada a la tecnología, dando muy buenos resultados: menos pérdida de terreno, menos incidencia de plagas, e incluso a través de ayudas puede aportaros un beneficio extra como agricultores.

En la actualidad, la agricultura tradicional ha degradado el 33% de los suelos agrícolas pero existe otra opción, la agricultura sostenible. Hablamos de la agricultura sostenible, cuando satisface las necesidades de generaciones presentes y futuras de sus productos y servicios, garantizando al mismo tiempo la rentabilidad, la salud del medio ambiente y la equidad social y económica. (Organización de las Naciones Unidad para la Alimentación y la Agricultura, FAO).

La agricultura actual se enfrenta a unos desafíos globales como son:

  • Escasez de recursos.
  • Aumento de la población.
  • Cambio climático.
  • El aumento de nuevas enfermedades o especies invasoras.
  • Las políticas y mecanismos que favorecen la producción agrícola y la conservación de recursos suelen estar desvinculados.

El proceso de transformación de una explotación tradicional en una sostenible consta de cuatro fases, ya que no puede aplicarse de igual forma a todos los terrenos:

  • Diagnóstico: Se deben estudiar las condiciones de partida, identificando las principales carencias del sistema tradicional.
  • Planificación: Se deben evaluar las alternativas considerando las limitaciones técnico-económicas que tenemos con el objetivo de diseñar el nuevo modelo productivo.
  • Ejecución: Pruebas y ajustes en parcelas para una posterior puesta en práctica total.
  • Evaluación: Tener en cuenta los resultados para estudiar posibles modificaciones.

Veamos a continuación algunas técnicas para hacer una transición eficiente hacia una agricultura sostenible:

Integración de procesos naturales en la producción

Cultivos mixtos y zonas de ecotono

Cultivos mixtos. Fuente: Jardineríaon

Un sistema natural que se ha utilizado desde la antigüedad es la mezcla de dos o más especies (variedad interespecífica) o diferentes variedades de la misma especie (var. intraespecífica), potenciando los diferentes genomas naturales de una planta. Las variedades inter e intraespecífica favorecen la resiliencia y la resistencia del cultivo frente a plagas y malas hierbas.

Los más utilizados son:

  • Cereal + soja: Primero se siembre el cereal y posteriormente la soja. Sus limitaciones son el abonado del cereal y la necesidad de precipitaciones de la soja.
  • Cereal  + trébol: Se puede realizar siembra simultánea o no, dependiendo si el agua y los nutrientes son o no limitantes. El cereal ayuda al control de las malas hierbas y el trébol fija nitrógeno.
  • Pasto + trébol: El segundo suprime las malas hierbas.Uso de especies de efecto alelopático o supresivo: El efecto alelopático de una planta sobre otra es la acción nociva que la primera puede ejercer sobre la segunda mediante la secreción de sustancias tóxicas.

Esta combinación aumenta la biodiversidad en los entornos agrícolas, de vital importancia para el desarrollo de polinizadores y otras especies beneficiosas. El principal problema es que aumentan los costes de recolección.

Otro buen ejemplo puede ser la plantación de arbustos o árboles rodeando o en los cultivos, que pueden servir de parches que ayuden a la regulación de poblaciones de insectos plaga. Esos parches son un refugio de biodiversidad depredadora de plagas, como los escarabajos (depredadores de orugas, pupas y adultos de mariposas) y mariquitas (depredan pulgones y cochinillas), así como murciélagos y aves. Además ayudan a controlar la erosión de la parcela. Pueden servir arbustos de aromáticas para rodear cultivos polinizados por insectos, con el objetivo de servir de refugio a abejas y otros polinizadores.

Mariquita depredando un áfido. Fuente: Gavetas de mi escritorio.

Otra forma de gestionar un ecotono, es plantar especies que se vean menos incididas por las plagas o incluso que las inhiban rodeando nuestro cultivo, como caléndula, romero, ajo, tomillo, citronella, albahaca, eneldo, etc. Muchas de ellas, refugio y fuente de alimento de polinizadores.

También se puede optar por instalar hoteles para insectos,  donde albergar estas mariquitas, escarabajos o incluso colmenas para polinizadores.

Hotel para insectos hecho con materiales reciclados. Fuente: Provoca Cantabria.

Reducción del empleo de factores productivos ajenos a la explotación

A diferencia de la agricultura ecológica, la agricultura sostenible no los excluye, sino que intenta reducir su uso lo máximo posible, ya que pueden afectar a organismos beneficiosos para el control biológico de plagas.

Mejora de la relación entre el sistema productivo y el potencial productivo del suelo

En el suelo agrícola debe haber un ciclo de nutrientes que permita su renovación. Este ciclo está alterado en las técnicas tradicionales ya que se producen pérdidas de suelo por erosión y se usan de forma inadecuada los fertilizantes. Para mantener el ciclo, se usan estas técnicas:

Reducción de pérdidas

Manejo de abonos animales

El aumento de materia orgánica en el suelo puede aumentar la estructura edáfica, incrementa la aireación y produce una disminución de la desnitrificación (disminución del nitrógeno disponible para las plantas) del suelo a largo plazo.

Para utilizar el abono correctamente, es necesario tanto conocer su composición de nutrientes como la composición del suelo.

Los abonos orgánicos pueden aplicarse:

  • Directamente por pastoreo con rotación de los animales
  • Indirectamente mediante estiércoles, purines o estiércoles compostados. Éstos últimos reducen los malos olores, mejoran las condiciones físicas el producto, pero a diferencia de los anteriores, provocan grandes pérdidas de nitrógeno.

Si se dispone de ganadería, puede ser buena idea introducirla en el cultivo tras la cosecha, esto provoca ingreso de materia orgánica.

Manejo de la erosión

Es necesario utilizar técnicas de manejo de suelo para evitar las pérdidas. En cultivos arbóreos o arbustivos, como olivos o vides, es importante dejar una capa de vegetación en las líneas entre plantones. (Si son leguminosas, mejor, fijan nitrógeno). Esta capa de vegetación fija el suelo y a la vez sus nutrientes, aportando además biodiversidad animales que puede ayudar en la lucha contra plagas. Estas actuaciones pueden ser objeto de proyectos CLIMA, unos proyectos del ministerio para favorecer la captura de carbono en forma de CO2 y otros gases de efecto invernadero. En este caso, el CO2 es fijado en el suelo de forma extra, además de por la vegetación anual, cuyas raíces fijan el suelo, y reducen la erosión y por tanto la destrucción de la estructura edáfica.

Los arbustos de ecotono de los que hablamos anteriormente también ayudan a fijar el suelo.

Viñedo con vegetación. Fuente: Pixabay.
Olivos con vegetación, Fuente: BioGEOCarlos

Manejo de la lixiviación

La lixiviación es el fenómeno de desplazamiento de materias solubles hacia capas profundas del suelo, quedando así fuera del alcance de las raíces de las plantas. Esas materias solubles son los nutrientes y los factores que influyen en esa lixiviación son: El clima, las propiedades físico-químicas del suelo (puede que ya existan nutrientes en el suelo), el tipo de vegetación y el tipo y concentración del nutriente en cuestión.

Algunas formas de contralarla son:

  1. Aplicación de los abono en épocas de menor solubilizarían de los nutrientes en el agua del suelo (verano) y en época más próxima a la de utilización por al de la planta. (época de más crecimiento.
  2. Intentar modificar la permeabilidad del suelo para retener los elementos necesarios para las plantas.
  3. Utilizar fertilización fraccionada, es decir ajustar las dosis de abonado.

Actividad microbiana y macrobiana del suelo

Tanto los microorganismos como los macroorganismos influyen en la estructura del suelo. Los macroorganismos (lombrices, insectos, etc.) acondicionan los residuos para la microfauna (bacterias y hongos). Además de la descomposición de la materia orgánica, incrementan la solubilidad de fosfatos, hierro, cobre y cinc.

Laboreo reducido o de conservación

  • En el laboreo tradicional se rompe la estratificación del suelo, favoreciendo especies con ciclo de vida cortos (bacterias) pero disminuyen las lombrices, que ayudan a airear el suelo y a degradar la materia orgánica.
  • Los laboreos reducidos dejan residuos vegetales que pueden hace proliferar algunas plagas.
  • Los nutrientes y la materia orgánica se acumulan en capas superiores, por lo que su liberación es más lenta, pero a la larga mayor.
  • Puede reducir el efecto de la escorrentía y la erosión eólica, y por tanto, disminuir la pérdida de nutrientes por lavado.

Incremento de la eficiencia de la explotación

Esto se puede conseguir mediante el uso de energías renovables (ej., instalando placas solares para el funcionamiento de bombas), usando sistemas de riego por goteo que ahorren agua, drones para observar los cultivos y otras tecnologías. También es importante el manejo de los residuos agrícolas, pudiendo entrar a formar parte de la economía circular (digestión anaerobia, biomasa para aprovechamiento energético, fabricación de piensos, fabricación de biofertilizantes mediante cultivo de microalgas etc.).

Dron para el control de cultivos. Fuente: Nosolosig

Para poder utilizar todas estas técnicas se deben además cumplir los siguientes requisitos:

  • Mejorar la formación e información de agricultores, para que puedan tomar decisiones respecto a la adopción de nuevos modelos teniendo en cuenta las implicaciones técnicas, económicas, sociales y ecológicas.
  • Lograr la participación en el proceso de técnicos y asesores formados y actualizados en este campo y conocedores de las problemáticas de cada zona.
  • Mejora de los sistemas de información.
  • Promoción de apoyo técnico y económico por parte de la administración.

Espero que os haya gustado el post y no os haya parecido extenso, no soy un experto en agricultura sostenible pero he ido obteniendo información junto con lo que tenía en mi cabeza de la carrera para elaborar este post. Si tenéis una explotación o simplemente un pequeño huerto, podéis intentar utilizar estas técnicas si no las usáis ya.

Parte de la información consultada se encuentra en: “Agricultura Sostenible”, unas hojas divulgadoras del antiguo Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Un saludo ciudadanas

One thought on “Una agricultura sostenible que ahorre costos económicos y ambientales”

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